Este Retrato de chabolista con piso intenta acometer la labor de disección de la operación, con vistas a comprenderla en su mecanismo más interesante: la función desempeñada por el tejido social. Esta labor forense se realiza con vistas puestas en el futuro: «La remodelación puede ser, en este sentido, un interesante vivero de experiencias que permita remediar errores pasados y plantear soluciones futuras» (Villasante et al., 1989).
Los autores intentan en todos los capítulos huir de valoraciones lineales, procurando ofrecer siempre un abanico de categorías de clasificación que permiten modelizar con mayor sensibilidad la complejidad del tema. Para ello se asumen tres líneas de trabajo:
- Economía/sociología. Historia del proceso, contada por sus propios protagonistas con apoyos de datos estadísticos y cronológicos.
- Ecología urbana. Análisis del antes y del después de la operación. Observación de las características físicas de los barrios resultantes. Si bien el análisis físico de los barrios analizados es exhaustivo y se ha hecho un esfuerzo por describir la valoración y el uso que merece el espacio para los vecinos, tanto el público como el de las viviendas. En cuanto a la relación entre el diseño físico del espacio y la participación de los vecinos resulta paradigmático el caso de Meseta de Orcasitas, podemos encontrar descripciones y materiales en el libro editado por la propia asociación (Martín Arnoriaga, 1986). Echamos de menos, quizás, la aparición de un análisis que vincule el tipo y la intensidad de la participación con el resultado físico final, y que evalúe cómo podría haberse optimizado el resultado físico a través de la interacción vecinos-técnicos.
- Etnología ciudadana. Tipos de tejido y usos del espacio que realizan los ciudadanos. Tejido social antes y después de la remodelación. Encuesta y percepción del proceso una vez concluido éste.
Este enfoque investigador pretende ahondar en la búsqueda de conceptos que permitan describir con precisión los resultados, sus virtudes y sus defectos, intentando consolidar ideas que nos permitan un acercamiento más sensible a los mecanismos de creación de ciudad. Estas ideas-fuerza serían lo acogedor y la apropiación: «El espacio no es algo muerto, es paisaje y por tanto relación entre formas de energía y formas de conciencia. El sentimiento energético de acogida e integración en el medio físico acogedor está en relación directa con el concepto de apropiación (que viene de lo que hemos llamado ``alojarse o ser alojado''). Por tanto, el espacio físico no es el determinante que crea comunidad y paisaje, sino que es el hacernos ciudadanos lo que va transformando el paisaje hasta hacerlo apropiado y acogedor. Hacer ciudades es el resultado de un proceso de conciencia social, y no al revés. Y no es un puro deseo, sino el resultado de los ejemplos que hemos analizado, y a lo que hemos llegado en buen número de los capítulos precedentes. Pero esta metodología, holística y radical, no se apoya en simple voluntarismo, sino también en datos concretos y técnicas, y ante todo es una puerta de abrir caminos para la transformación social de la realidad».
No se puede olvidar la variedad de técnicas empleadas para hacer posible la investigación, nos limitamos aquí a enumerarlas: colaboradores de barrio, análisis de la documentación, análisis cuantitativo inicial, entrevistas en profundidad (50 entrevistas), grupos de discusión de ocho personas procedentes de sectores informales activos de base (diez grupos de discusión), encuesta (a partir de 500 entrevistas) y puntos de observación.
Comienza así este Retrato de chabolista con piso. Los dos párrafos que hemos citado continúan plenamente vigentes más de veinticinco años depués del inicio de la operación. Por poner un ejemplo inmediato, la introducción en Google de unas siglas clave como OREVASA (Ordenación y Remodelación de Vallecas S.A.) (la empresa de capital público y gestión mixta público-vecinal encargada de gestionar la macrosuboperación de Palomeras) no produce más que 17 enlaces. No vamos a extendernos en la descripción de la Remodelación de Barrios; en esta misma biblioteca se encuentra el texto con el que esta operación urbana se presentó al concurso de Buenas Prácticas de Naciones Unidas en el año 1996 resultando catalogada como GOOD (Un ejemplo de participación y renovación urbana: la remodelación de barrios en Madrid (España)). La lectura de este texto, que vendría a ser la versión oficial de la operación permite hacerse una idea global de su desarrollo y características principales.
En los textos consultados, incluido el libro aquí reseñado, se detecta una doble actitud que mezcla la ilusión y la emoción frente al proceso con un cierto desánimo y decepción en cuanto a los resultados. Este desánimo tiene diversas vertientes: en general da la impresión de que los vecinos no pudieron o no supieron adaptarse a sus nuevos barrios (sobre este punto planea la sombra de la llamada crisis social de los años ochenta, aunque Villasante et al. (1989) se preguntan por cuál hubiera sido el desarrollo de la misma en los viejos barrios); el movimiento vecinal madrileño se descompuso tras la operación (tras la consecución de objetivos y la incorporación de muchos militantes a los nacientes partidos políticos de izquierda); el resultado físico de la operación encuentra numerosas lagunas (con bloques modernos); se lamenta la ausencia de figuras alternativas de construcción de ciudad (inclusión de operaciones públicas de alquiler o exploración de nuevos tipos de vivienda)...
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